Hiperdef Labs: probando el monitor LED Philips 226CL

Por | 21 de Diciembre de 2010, 09:00

Acabamos el año con el análisis de un interesante monitor LED, el Phlips 226CL. Un equipo que con retroiluminación LED, pantalla Full HD de 21,5" y sus 20.000.000:1 de contraste, no dejará a nadie indiferente. Como solemos hacer en estos casos, nada mejor que comenzar con las características técnicas del equipo.

Características Técnicas

  • Monitor de 21,5" con retroiluminación LED
  • Relación de aspecto 16:9
  • Resolución: 1920 x 1080 a 60 Hz
  • Tamaño de píxel: 0.248mm
  • Contraste: 20.000.000:1 (dinámicos)
  • Brillo: 250 cd/m²
  • Tiempo de respuesta: 2ms (gris a gris)
  • Conexiones DV-I y VGA

El equipo

Lo primero de lo que nos damos cuenta nada más desempaquetar el equipo, es su extraordinaria ligereza. El monitor completamente montado y listo para su funcionamiento, no llega a pesar ni 3 kilos. Parte de culpa la tiene el hecho de que se basa en un sistema de retroiluminación LED (con lo que se consigue un chasis bastante fino) y en que la fuente de alimentación está separada del monitor, siendo de un tamaño similar a la de un portátil.

El equipo se completa con los cables necesarios para su conexión (se incluye un VGA y un DV-I), así como una pequeña guía de uso y un CD con manuales y el programa de instalación del fabricante. Lo que más llama la atención del equipo, es su acabado brillante (para algunos un atrapa huellas) y su botonera táctil que se ilumina en cuanto posamos el dedo sobre su superficie.

Prestaciones

Aunque el tamaño de 21,5 pulgadas no es que sea demasiado habitual dentro del campo de los monitores (se suele pasar de 19 a 24 pulgadas), seguramente será útil para aquellos usuarios que no dispongan de demasiado espacio libre en el escritorio. Aspecto que se aprovecha gracias a su delgado grosor (unos 18mm), que Philips ha conseguido gracias a la utilización de un sistema de retroiluminación LED.

Otra de las ventajas de ese sistema, es una imagen contundente, brillante, con colores vívidos y completamente uniforme en toda su superficie. Además, se consigue un bajo consumo, que será algo a tener en cuenta por aquellos que usen el equipo de forma continuada durante muchas horas seguidas.

Este monitor Philips 226CL, cuenta con diversos "modos" preprogramados teniendo en cuenta los usos típicos que se le puede dar a un monitor hoy en día. Así tenemos los modos:

  • SmatImage
  • Oficina
  • Foto
  • Película
  • Juego
  • Económico

Todos ellos responden adecuadamente, pudiendo sólo apreciar un ligero empobrecimiento de la imagen en el modo "juego", donde parecía que el rango de colores disminuía creándose en el fondo de pantalla un degradado de color "irreal". Tenéis en la galería, un ejemplo de lo que digo. En el resto de modos, la imagen era literalmente soberbia.

En cualquier caso, las posibilidades de calibración son más que notorias, ya que no sólo se incluyen los típicos de brillo o contraste, sino incluso nos da la opción de modificar la Gamma entre los valores de 1,8 a 2,6. Semejante control de la imagen nos permite conseguir negros realmente negros, así como colores vívidos, con un contraste y brillo difíciles de igualar en el mercado en este tamaño de monitor.

Aunque no todo van a ser cosas bonitas, puesto que a estas alturas de la película, no es de recibo que el equipo no incluya una conexión HDMI. Vale que tenemos VGA y DV-I, pero como os hemos comentado recientemente, ambas conexiones tienen los días más que contados y en menos de 5 años están destinadas a desaparecer. Tampoco permite el equipo girar la pantalla para ponerla en vertical y ni mucho menos incluye altavoces, ambas cosas a tener mucho menos en cuenta que la ausencia de HDMI, puesto que quizás en unos años necesitarás de adaptadores para poder conectarlo a tu PC.

Conclusión

7/10

En definitiva, estamos ante un equipo interesante en cuanto a prestaciones, tanto de imagen como de diseño, que destaca por su delgado perfil y bajo peso, siendo ideal para escritorios donde el espacio ocupa un lugar importante a la hora de decidir una compra. La calidad de imagen no desmerece en ningún momento respecto a la de sus rivales, algo de lo que se saca ventaja puesto que cuenta con retroiluminación LED, pero que se ve empañada por la no inclusión de una conexión como HDMI, algo que a día de hoy es un estándar en todo monitor que se precie. La nota se queda en un 7, porque creo que los 179€ que piden por él, me parecen quizás un poco excesivos para un monitor de tan sólo 21,5 pulgadas.

A Favor

  • Bajo peso
  • Retroiluminación LED
  • Resolución Full HD

En Contra

  • Acabado brillante atrapa huellas
  • No inclusión de HDMI
  • Precio quizás excesivo para su tamaño y prestaciones (179€ PVP oficial)

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