Primeros análisis de los televisores 3D de LG y Samsung

Ya están comenzando a circular por Internet los primeros análisis de los televisores 3D de los diferentes fabricantes que están como quien dice, recién salidos del horno. Por ejemplo en Les Numeriques se han metido a fondo con el nuevo equipo de LG, el 47LH503D. Además es interesante la comparación con el televisor de Samsung, puesto que el de LG utiliza un sistema de gafas pasivas, puesto que están pensando para entornos profesionales como bares o salas de presentación.


En el análisis se comenta que a pesar de a ser un sistema pasivo y contar con una resolución bastante más escasa que en el caso de ser un sistema activo, destacan que precisamente por eso, se elimina la pérdida de luz característica de los sistemas activos. También se han mostrado extrañados por el hecho de que es necesario estar perfectamente alineado con el televisor para "ver bien" el efecto 3D. En cuanto te levantas.. se pierde mucha calidad. Sin embargo, la mayor queja ha sido para la fuerte pérdida de resolución en modo 3D, comparado con un sistema de visión activo. Podéis ver el análisis completo en Les Numeriques.

Por su parte, en TechRadar han sacado el análisis del televisor 3D 40C7000 de Samsung. Un equipo de sistema activo de la gama alta del fabricante coreano.

Partiendo del hecho de que estamos hablando de un equipo de gama alta, con conectividad a Internet, sintonizador TDT-HD y posibilidad de utilizarlo como PVR, el 3D viene a completar un equipo cuanto menos casi redondo. Ante la escasez de material 3D y pese al sistema (no del todo perfecto) de conversión 2D a 3D que incluye el equipo, lo han comprobado en conjunción con el reproductor Blu-ray 3D BD-C6900, también de la casa.

El análisis lo comienzan con sus extrañeza por los avisos que aparecen en el manual de instrucciones del equipo, sobre el uso de equipos 3D por parte de mujeres embarazadas, epilépticos, menores de 6 años y personas de la tercera edad . Aunque la reproducción 3D les ha parecido buena, no dicen lo mismo del sistema de conversión 2D a 3D, puesto que en ocasiones provocaba efectos raros: por ejemplo, con un grupo de personas leyendo el periódico, sus cabezas aparecían en primer plano y los cuerpos al fondo (WTF!).

En general les agradó el equipo, pero no tanto el coste adiccional que supone el conseguir soporte 3D: o sea, gafas (£100 el par), reproductor Blu-ray 3D (£300) y películas 3D (£50). Vamos, que está bien, pero para bolsillos holgados. Podéis echarle un vistazo al análisis completo en TechRadar.